El "puzzle" de la vida


¿Alguna vez has pensado en el valor simbólico que tiene un “simple”puzzle?

Si dedicamos un momento a reflexionar sobre esta idea, podemos plantear una bonita analogía:“la vida es como un puzzle”.

Todos, o casi todos, hemos resuelto alguna vez un puzzle. ¿Recuerdas la última vez que lo hiciste? Tanto si lo recuerdas como si no, probablemente la reflexión que planteamos a continuación te resulte familiar…

Un puzzle está lleno de piezas de distintas formas, colores, tamaños. Algunas son más fáciles de encajar que otras; unas nos gustan más y otras nos resultan a veces desagradables o no nos parecen tan bonitas; con algunas perdemos la perspectiva de la imagen global que estamos creando o nos quedamos estancados sin saber exactamente qué hacer; con otras insistimos e insistimos intentando encajarlas en un lugar en el que no van y otras las encajamos tan rápido que hacen que parezca todo más fácil…pero lo cierto es que la única forma de completar el puzzle es juntando las piezas, porque todas y cada una de ellas son absolutamente necesarias para ver la imagen final que estamos creando.

Pues bien, en el puzzle de nuestra vida, las piezas son nuestros pensamientos, emociones, experiencias y recuerdos: algunos son más bonitos y agradables, pero no todos nos gustan, no todos los experimentamos de forma positiva y, desde luego, no todos son fáciles de encajar.

Pero ¿qué pasaría si solo eligiéramos las piezas fáciles y bonitas? ¿o si solo nos quedáramos con las piezas difíciles porque acaban llamando más nuestra atención? En cualquiera de los casos construiríamos una imagen incompleta y nos alejaríamos del objetivo último: integrar todas las piezas para obtener un puzzle resuelto o un “yo”completo.

Al final del día, tú no serías tú sin todas tus piezas. ¿Te animas a armar el puzzle de tu vida?

#emociones #psicología #tueligestuvida

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